-d) Modelos educativos inclusivos (En F. Palomares. Sociología de la Educación). Muchas teorías que están en estrecha relación con la renovación pedagógica en educación han aparecido en momentos en los que se estaban desarrollando reformas educativas y fueron utilizadas para frenarlas. Sin embargo, ello no ha impedido que las reformas iniciadas en determinadas escuelas continuaran y se iniciaran otras nuevas. Entre estas experiencias destacan School Development Program, Success for All, Accelerated Schools y Comunidades de Aprendizaje. Todas ellas coinciden en el objetivo principal de que todas las personas obtengan buenos resultados académicos como forma de contribuir a la superación de las desigualdades. Estas experiencias conforman un claro ejemplo de modelos inclusivos en educación, toda vez que parten de una rigurosa investigación científica y están obteniendo, desde su puesta en marcha, resultados realmente positivos en la superación del fracaso escolar y los problemas de convivencia. Se trata de reformas educativas en redes de escuelas que se adhieren voluntariamente a estas propuestas de transformación social. Atendiendo al primer modelo inclusivo en educación, éste es, School Development Program, se dirá que se inició en 1968 a partir de la colaboración entre la Universidad de Yale y dos escuelas de New Haven, una de ellas llamadas Martín Luther King, donde el rendimiento escolar era muy bajo y se daba una gran conflictividad, generando desánimo y desesperanza entre profesorado, familias y alumnado. El objetivo educativo del proyecto es conseguir el éxito académico, social y personal de los estudiantes y va dirigido especialmente a escuelas del centro de las ciudades con estas características ya comentadas de fracaso y conflictividad. Se debe resaltar que actualmente participan unas 800 escuelas, la mayoría de educación primaria y algunas de secundaria. La segunda experiencia inclusiva -Success for All- se inicia en 1987 a partir de la cooperación entre el equipo de investigación del Center for Research on the Education of Students Placed at Risk de la Johns Hopkins University y el Departamento de educación de Baltimore, para trabajar en escuelas similares a las del Programa de Desarrollo Escolar. El objetivo fundamental es observar el hecho en cuestión de cómo el alumnado asociado a contextos empobrecidos presenta buen rendimiento en los primeros años de escolarización, no ocurre así en años posteriores donde tienen un evidente fracaso escolar. A través de la observación y el análisis se pretende incidir sobre el problema desde el inicio de la escolarización para evitar que se llegue a producir el fracaso, y no esperar a que el problema haga mella para buscar así formas de compensarlo. Accelerated Schools sería el tercer modelo inclusivo, nació en 1968 a partir del Centro de Investigación Educativa de Stanford, donde actualmente participan unas 1.500 escuelas en 40 estados. La propuesta de Escuela aceleradas comporta mejorar el progreso y no rebajar las expectativas. Se trata pues de hacer más actividades y hacerlas de forma diferente, elaborando por tanto planes de estudio enriquecidos y proporcionando al alumnado las herramientas necesarias para que supere cualquier prueba, y pueda de esta manera seguir avanzando en su educación. Por último se comentarán las Comunidades de Aprendizaje, las cuales iniciaron su andadura en 1978. En estas Comunidades se pretende la inclusión, por lo que se buscan nuevas y mejoradas formas de interacción entre las personas que influyen en el aprendizaje de los niños/as -familia, profesorado, asociaciones del barrio,…-. Según las Comunidades de Aprendizaje la generación de relaciones basadas en el diálogo igualitario logra superar las distancias y jerarquías. Además cabe destacar que uno de los rasgos distintivos de las Comunidades de Aprendizaje es la centralidad de dicho aprendizaje para todo el alumnado. En otras palabras, creer en que todos los niños/as tienen más capacidades de las que habitualmente utilizan en el aprendizaje escolar es la base sobre la que articular una escuela “orientada a los máximos y no estancarse en unos mínimos” que no proporcionan respuestas ni salida alguna en lo que a la educación se refiere. En lo que a España respecta se ha de resaltar que los modelos educativos inclusivos también definen nuestra educación actual, si bien aún quedan muchos avances que lograr. Los continuos avances y retrocesos en educación a lo largo del siglo XX han propiciado que hayamos tardado tanto en llegar a la integración y más aún a la inclusión en nuestra educación. Las influencias que la educación española recibió de la Escuela Nueva fueron realmente alentadoras, hasta la llegada de la Guerra Civil española y la postguerra consiguiente, que supuso un freno significativo para el progreso. A partir de ese momento fueron lentos los avances educativos hasta culminar finalmente en la Constitución de 1978, que hoy día junto con la LOE 2/2006 conforman el marco legal vigente que rige la educación en nuestros días, y que proporciona las bases necesarias para -al respetarlas y ponerlas en práctica- lograr alcanzar la inclusión en nuestras aulas.
Muchas teorías que están en estrecha relación con la renovación pedagógica en educación han aparecido en momentos en los que se estaban desarrollando reformas educativas y fueron utilizadas para frenarlas. Sin embargo, ello no ha impedido que las reformas iniciadas en determinadas escuelas continuaran y se iniciaran otras nuevas. Entre estas experiencias destacan School Development Program, Success for All, Accelerated Schools y Comunidades de Aprendizaje. Todas ellas coinciden en el objetivo principal de que todas las personas obtengan buenos resultados académicos como forma de contribuir a la superación de las desigualdades.
Estas experiencias conforman un claro ejemplo de modelos inclusivos en educación, toda vez que parten de una rigurosa investigación científica y están obteniendo, desde su puesta en marcha, resultados realmente positivos en la superación del fracaso escolar y los problemas de convivencia. Se trata de reformas educativas en redes de escuelas que se adhieren voluntariamente a estas propuestas de transformación social.
Atendiendo al primer modelo inclusivo en educación, éste es, School Development Program, se dirá que se inició en 1968 a partir de la colaboración entre la Universidad de Yale y dos escuelas de New Haven, una de ellas llamadas Martín Luther King, donde el rendimiento escolar era muy bajo y se daba una gran conflictividad, generando desánimo y desesperanza entre profesorado, familias y alumnado.
El objetivo educativo del proyecto es conseguir el éxito académico, social y personal de los estudiantes y va dirigido especialmente a escuelas del centro de las ciudades con estas características ya comentadas de fracaso y conflictividad. Se debe resaltar que actualmente participan unas 800 escuelas, la mayoría de educación primaria y algunas de secundaria.
La segunda experiencia inclusiva -Success for All- se inicia en 1987 a partir de la cooperación entre el equipo de investigación del Center for Research on the Education of Students Placed at Risk de la Johns Hopkins University y el Departamento de educación de Baltimore, para trabajar en escuelas similares a las del Programa de Desarrollo Escolar.
El objetivo fundamental es observar el hecho en cuestión de cómo el alumnado asociado a contextos empobrecidos presenta buen rendimiento en los primeros años de escolarización, no ocurre así en años posteriores donde tienen un evidente fracaso escolar. A través de la observación y el análisis se pretende incidir sobre el problema desde el inicio de la escolarización para evitar que se llegue a producir el fracaso, y no esperar a que el problema haga mella para buscar así formas de compensarlo.
Accelerated Schools sería el tercer modelo inclusivo, nació en 1968 a partir del Centro de Investigación Educativa de Stanford, donde actualmente participan unas 1.500 escuelas en 40 estados.
La propuesta de Escuela aceleradas comporta mejorar el progreso y no rebajar las expectativas. Se trata pues de hacer más actividades y hacerlas de forma diferente, elaborando por tanto planes de estudio enriquecidos y proporcionando al alumnado las herramientas necesarias para que supere cualquier prueba, y pueda de esta manera seguir avanzando en su educación.
Por último se comentarán las Comunidades de Aprendizaje, las cuales iniciaron su andadura en 1978. En estas Comunidades se pretende la inclusión, por lo que se buscan nuevas y mejoradas formas de interacción entre las personas que influyen en el aprendizaje de los niños/as -familia, profesorado, asociaciones del barrio,…-. Según las Comunidades de Aprendizaje la generación de relaciones basadas en el diálogo igualitario logra superar las distancias y jerarquías. Además cabe destacar que uno de los rasgos distintivos de las Comunidades de Aprendizaje es la centralidad de dicho aprendizaje para todo el alumnado. En otras palabras, creer en que todos los niños/as tienen más capacidades de las que habitualmente utilizan en el aprendizaje escolar es la base sobre la que articular una escuela “orientada a los máximos y no estancarse en unos mínimos” que no proporcionan respuestas ni salida alguna en lo que a la educación se refiere.
En lo que a España respecta se ha de resaltar que los modelos educativos inclusivos también definen nuestra educación actual, si bien aún quedan muchos avances que lograr.
Los continuos avances y retrocesos en educación a lo largo del siglo XX han propiciado que hayamos tardado tanto en llegar a la integración y más aún a la inclusión en nuestra educación. Las influencias que la educación española recibió de la Escuela Nueva fueron realmente alentadoras, hasta la llegada de la Guerra Civil española y la postguerra consiguiente, que supuso un freno significativo para el progreso. A partir de ese momento fueron lentos los avances educativos hasta culminar finalmente en la Constitución de 1978, que hoy día junto con la LOE 2/2006 conforman el marco legal vigente que rige la educación en nuestros días, y que proporciona las bases necesarias para -al respetarlas y ponerlas en práctica- lograr alcanzar la inclusión en nuestras aulas.